El
concepto de los puntos calientes de biodiversidad (conocidos
como hotspots, en inglés) es una referencia sobre el estado de conservación de
la biodiversidad mundial. Acuñado por el ambientalista británico Norman Myers a
finales del S.XX, se trata de zonas del planeta donde se encuentran gran
cantidad de especies endémicas, únicas de esa área, y cuyo hábitat natural se
encuentra amenazado o en proceso de destrucción. Es pues una forma de evaluar
los peligros que enfrenta labiodiversidad mundial.
Myers quería que su concepto de puntos calientes sirviera para identificar y
ayudar a conservar zonas, especies y hábitats únicos. Él señaló la existencia
de 25. Hoy se cifran en 34, y todos los indicadores apuntan a que está
empeorando su estado.
El
criterio para determinar si una zona es un punto caliente o no, según Myers, es
el siguiente: poseer al menos el 0,5% de especies de plantas vasculares
endémicas, y haber perdido al menos el 70% de su vegetación primaria. Los 25
que él identificó en todo el mundo representaban solamente el 1,4% de la
superficie terrestre pero albergaban las últimas poblaciones del 44% de las
especies de flora vascular y del 35% de vertebrados conocidos (mamíferos, aves,
anfibios y reptiles). Desgraciadamente, sólo el 38% de su superficie estaba
protegido de alguna forma.
La
organización conservacionista Conservation International comúnmente
abreviado como CI, tomó el concepto de hotspot como
línea de trabajo institucional en 1989. CI hace una revisión periódica de
estos hotspots. En la última que data del año 2004 señala 34 hotspots que son
los siguientes:
1. – Provincia florística californiana,
2. – Polinesia-Micronesia,
3. – Madrean Pine-Oak Woodlands,
4. – Mesoamérica,
5. – Islas del Caribe,
6. – Tumbes-Chocó-Magdalena,
7. – Andes tropicales,
8. – Chilean Winter Rainfall and Valdivian Forests,
9. – Cerrado,
10. – Bosque atlántico,
11. – Succulent Karoo,
12. – Región florística del Cabo,
13. – Maputaland-Pondoland-Albany,
14. – Madagascar y las islas indias
oceánicas,
15. – Bosques costeros del es de África,
16. – Este Afromontano,
17. – Cuerno de África,
18. – Guinean
Forests of West Africa,
19. – Cuenca mediterránea,
20. – Iran-Anatolia,
21. – Caucaso,
22. – Mountañas de Asia central,
23. – Himalaya,
24. – Western Ghats
y Sri Lanka,
25. – Mountañas del sudeste de China,
26. – Indo-Burma,
27. – Sondalandia,
28. – Filipinas,
29. – Wallacea,
30. – Sureste australiano,
31. – Japón,
32. – Islas de Melanesia este,
33. – Nueva Caledonia,
34. – Nueva Zelanda.
El valor esencial y fundamental
de la biodiversidad reside en que es resultado de un proceso histórico natural
de gran antigüedad. Por esta sola razón, la diversidad biológica tiene el
inalienable derecho de continuar su existencia. El hombre y su cultura, como
producto y parte de esta diversidad, debe velar por protegerla y respetarla.
Además la
biodiversidad es garante de bienestar y equilibrio en la biosfera. Los
elementos diversos que componen la biodiversidad conforman verdaderas unidades
funcionales, que aportan y aseguran muchos de los “servicios” básicos para
nuestra supervivencia.
Finalmente desde
nuestra condición humana, la diversidad también representa un capital natural. El
uso y beneficio de la biodiversidad ha contribuido de muchas maneras al
desarrollo de la cultura humana, y representa una fuente potencial para
subvenir a necesidades futuras.
Podemos decir que hay
tres aspectos que benefician al ser humano: el ecológico, el económico y por
último el científico.
El ejemplo que elegí
está comprendido dentro de un aspecto ecológico. Este hace referencia a Hace
referencia al papel de la diversidad biológica desde el punto de vista
sistémico y funcional (ecosistemas). Al ser indispensables a nuestra propia
supervivencia, muchas de estas funciones suelen ser llamadas “servicios”.
Los elementos que constituyen la
diversidad biológica de un área son los reguladores naturales de los flujos de energía y
de materia. Cumplen una función importante en la regulación y
estabilización de las tierras y zonas litorales. Por ejemplo, en las
laderas montañosas, la diversidad de especies en la capa vegetal conforma
verdaderos tejidos que protegen las capas inertes subyacentes de la acción
mecánica de los elementos como el viento y las aguas de
escorrentía. La biodiversidad juega un papel determinante en procesos atmosféricos y
climáticos. Muchos intercambios y efectos de las masas continentales y los
océanos con la atmósfera son producto de los elementos vivos (efecto albedo,
evapotranspiración, ciclo del carbono, etc).
EN
EL MUNDO: Taruca.
La taruca (Hippocamelus
antisensis) también llamado taruka, venado andino, o huemul
del norte, es un mamifero en peligro de extinción perteneciente a la
familia Cervidae, que habita las escarpas andinas, y sistemas orográficos
próximos, en Sudamérica. Una especie estrechamente emparentada es el huemul
del sur, con el cual tiene bastante similitud de aspecto (la taruca es más
esbelta y de menor alzada). Taruca también es el nombre de la especie en
lenguas aimara y quechua, y aunque no son lenguas relacionadas,
en ambas significa venado. El nombre científico genérico significa
"caballo-camello", porque al describirlo por primera vez se dudaba de
su ubicación taxonómica.
Se distribuye en Perú, el
extremo norte de Chile, el oeste de Bolivia, y el noroeste de la
Argentina. Este venado se caracteriza por vivir en faldeos
rocosos pobres en vegetación entre 1.800 y 5.500 msnm. Se le encuentra
principalmente en zonas dominadas por roquedales mezclado con pastizales de
puna, y en los pisos superiores de las sierras y en algunos ambientes de
prepuna al sur de su distribución.
La caza
desmedida, la competencia con el ganado doméstico, y los cambios operados en su
hábitat son las principales amenazas sobre la especie. La taruka es catalogada
como Vulnerable (VU) a nivel internacional (UICN). La especie se encuentra en
el apéndice I de CITES y se encuentra en numerosas áreas protegidas a lo largo
de su distribución.
La población total de
la especie se ha estimado entre 12000 y 17000 individuos. La mayor parte se
encuentran en Perú con un estimado de entre 9000 a 13000 ejemplares. En Chile
habitarían unas 1000 tarucas, y algo más de 2000 en Argentina y Bolivia.
EN
URUGUAY: Nutria Gigante.
Nombre científico: Pteronura brasiliensis (Gmelin, 1788).
Nombre científico: Pteronura brasiliensis (Gmelin, 1788).
Es una
especie de hábitos diurnos que prefiere descansar durante la noche, junto al
resto del grupo, en las madrigueras que construye generalmente en cochas, bajo
las ramas y troncos de los árboles caídos. Los jóvenes acompañan al grupo hasta
que alcanzan la madurez sexual a los 2 o 3 años de edad y luego, tanto machos
como hembras, van en busca de espacio libre e individuos del sexo opuesto.
Distribución geográfica
Es
endémico de Sudamérica. Al norte su distribución llega hasta cerca del mar
Caribe, aunque no lo incluye. La mayoría de ejemplares se encuentran en la
Amazonía brasileña y las regiones limítrofes de estas zonas.
Los
países donde se encuentra son por tanto: Bolivia; Brasil; Colombia; Ecuador;
Guayana Francesa; Guyana; Paraguay; Perú; Surinam; Venezuela; y tienen
presencia incierta en Argentina y Uruguay.
En
relación a la altitud, solo habitan en tierras bajas que no superan los 1.000
metros, dentro de las cuencas de los ríos Amazonas, Orinoco y Paraná.
Causas de disminución:
Cabe
resaltar que durante varias décadas las poblaciones fueron diezmadas por el
afán de conseguir su fina piel. Hoy también se ven amenazadas por la
destrucción de su hábitat, la pesca excesiva, la contaminación de las aguas y
el turismo local.
Algunas de las medidas que se
realizan en toda Sudamérica son las siguientes:
1)
Continuar la evaluación de las relaciones predador-presa, incluidos los
conflictos con los pescadores.
2)
Evaluar los efectos positivos y negativos del turismo en diferentes hábitats y
aplicar directrices de gestión con el fin de maximizar los beneficios.
3)
Fomentar el desarrollo de una investigación a largo plazo y el proyecto de
conservación en los Llanos de Venezuela de Colombia
4) Llevar
a cabo colaboraciones entre científicos de campo, zoológico y laboratorios
genéticos para evaluar el uso potencial de las herramientas de análisis
genéticos en la nutria gigante en la investigación.



Buen trabajo
ResponderEliminarEs importante citar la fuente de la información.
Saludos